La palabra 'asertividad' aparece en casi todos los programas de formación en habilidades directivas, pero rara vez se explica con precisión qué significa en la práctica. Muchas personas la confunden con ser directo hasta el punto de resultar brusco, o con defender siempre la propia posición sin ceder. Ninguna de las dos cosas es asertividad.

Qué es la comunicación asertiva

La comunicación asertiva es la capacidad de expresar lo que se piensa, se siente o se necesita de forma clara y directa, sin agredir a la otra persona y sin renunciar a la propia posición por incomodidad. Es el punto intermedio entre la agresividad (imponer la propia posición sin considerar la del otro) y la pasividad (ceder para evitar el conflicto). En la práctica, significa decir lo que hay que decir, en el momento adecuado, de una forma que la otra persona pueda escuchar.

Por qué cuesta ser asertivo en el trabajo

En los entornos profesionales hay factores que dificultan la asertividad. Las jerarquías hacen que decirle algo incómodo a un superior sea percibido como un riesgo. La cultura de algunos equipos penaliza el desacuerdo explícito. Y la presión por mantener buenas relaciones hace que muchas personas prefieran callar antes que arriesgarse a generar tensión. El resultado es que los problemas se acumulan sin nombrarse hasta que son demasiado grandes para ignorarlos.

Tres situaciones donde la asertividad marca la diferencia

La primera es decir que no a una petición que excede la capacidad o el rol de uno. La segunda es pedir algo que se necesita sin disculparse por pedirlo. La tercera es expresar desacuerdo con una decisión o una propuesta sin descalificar a quien la hace. En las tres situaciones, la clave es separar el mensaje del tono: se puede ser firme sin ser agresivo, y se puede ceder en la forma sin ceder en el fondo.

Cómo practicar la asertividad de forma deliberada

La asertividad se desarrolla con práctica en situaciones reales, no con teoría. Un ejercicio útil es identificar una situación reciente en la que se evitó decir algo importante y escribir cómo se habría podido decir de forma asertiva: qué palabras, en qué momento, con qué tono. Después, buscar una situación similar próxima y probar. No tiene que salir perfecto la primera vez. Lo importante es salir del patrón de evitación.

Asertividad y cultura de equipo

La asertividad individual tiene un límite si la cultura del equipo no la facilita. Un equipo donde el desacuerdo se penaliza, donde las malas noticias no se comunican hacia arriba o donde las reuniones terminan con acuerdos que nadie cumple tiene un problema de cultura, no solo de habilidades individuales. En ese caso, el trabajo tiene que hacerse también a nivel de equipo, no solo con cada persona por separado.

Los talleres de comunicación de Clear Meadow Park trabajan la asertividad con situaciones reales de los participantes. Si quiere saber más sobre el formato y el contenido, puede consultar el catálogo de programas o escribirnos directamente.